Conocí a Agnès y Joan durante aquella época que viví en el Pallars. Tenían desde hacía tiempo esta idea de producir artesanalmente una cerveza en Llimiana y que fuera muy representativa del Pallars. Por eso tuvieron la idea de llamarla 973. Me encargaron de diseñar la etiqueta de la botella que fuera la más representativa de su nueva marca.

